Japón y su sentido religioso

Actualizado: 6 nov 2021

La religión en Japón no es un concepto definido, pues los japoneses no creen en una religión en particular. En cambio incorporan los rasgos de muchas religiones en sus vidas diarias en un proceso conocido como sincretismo.


El 90% de la población se autodefine como irreligiosa, es decir sin una religión, no obstante, estudiosos de las religiones dicen que en algún momento de la vida todos toman algo que los conecte con algo más grande, en especial en las cercanía del aniversario de sus antepasados, que es lo común a las dos grandes religiones de este país.

En este sincretismo nos encontramos con religiones no reveladas y reveladas, así el Sintoísmo o Shintoísmo sería una religión no revelada, que data de tiempos prehistóricos, nacida en Japón. El budismo, religión revelada -a Buda- entra a Japón en el siglo VI procedente de Corea, a partir de que el rey Baekje enviara al Emperador japonés una pintura de Buda y algunos sutras. Poco tiempo después los aristócratas japoneses construyeron muchas estatuas y templos budistas en la capital en Nara, y posteriormente en la capital de Heian (ahora Kioto). De esta manera es posible observar en Japón como conviven estas dos grandes religiones, si uno camina por sus calles, puede hallarse con grandes templos budistas y también con lugares sagrados destinados a las divinidades de la naturaleza del Shintoísmo.


Siempre me interesó la espiritualidad y fue así que en el año 1996 mientras cursaba en Buenos Aires los últimos años de la carrera, conocí la Filosofía de Mokichi Okada por azar o sincronicidad, como casi todo lo que entró a mi vida y fue de verdad importante.

¿Quién fue Mokichi Okada? Fue un prestigioso comerciante que luego de algunas enfermedades, y duelos por la pérdida de la esposa e hijos, se volcó de lleno a la religión. Ingresando en una rama del shintoísmo llamada Oomoto. Al tiempo, en 1926 recibió una revelación divina que lo llevó a fundar su propia religión en 1935 a la que llamó Mesiánica y que cuenta con millones de adherentes en Japón y el mundo.


¿En que consiste la religión Mesiánica? En esas sucesivas revelaciones se le mostró a Okada como llevar a una persona a la felicidad y la plenitud, creando un sistema que busca la armonía del cuerpo físico y del espíritu, el cual por añadidura trae mayor salud, bienestar físico y emocional. En esas revelaciones o estados de iluminación Mokichi Okada escribió muchos textos que hoy conforman de alguna manera la teoría y la practica de su filosofía.

La base de esa filosofía se apoya en lo que el llamó el “arte de la vida” o el Método Johrei. El cual significa, purificación del espíritu por el espíritu. El Johrei es transmisión de energía, ¿qué energía? de la conjunción de tres elementos invisibles que permiten que la vida continué, ellos son: el sol, la luna y la tierra; lo que es lo mismo que decir, el fuego, el agua y la tierra. El no incluye al aire porque dice que está contenido en los tres.


Al igual que los pueblos originarios de todas las culturas, la fuerza del espíritu se manifiesta a partir de esos cuatro elementos. El Johrei no se transmite al cuerpo físico, sino al cuerpo espiritual, sin tocar a quien lo recibe. ¿Qué hace? ¿Qué efectos tiene? quema los nublamientos del espíritu, los cuales si no se eliminan se materializan como enfermedades, conflictos y problemas de dinero.

Otro de los pilares son el arte y la cultura, los cuales pueden ser llevados a la practica cotidiana a través de unos arreglos florales a los que llamó Korinka (flor envuelta en luz), la cual a diferencia de la ikebana, respeta la naturaleza de las flores y la armonía con los floreros y el entorno, por lo cual es considerado una vivificación floral. A través de un korinka es posible trabajar aspectos emocionales.


Okada decía que el arte de elevado nivel eleva el espíritu del ser humano, lo vuelve más noble. Por lo cual construyó dos museos, uno en Hakone y otro en Atami, los cuales cuentan con importantes tesoros nacionales de Japón que él fue comprando y también que recibía como donaciones por su labor.


El tercer pilar es el Arte de la Agricultura, a la cual llamó Agricultura Natural la cual está en sintonía con las leyes de la naturaleza.

Estos tres pilares son para Okada el plan de Dios en la tierra para crear el paraíso terrenal. Así, tantos quienes transmitimos Johrei como quienes reciben, participan de ese plan. En su aspecto más religioso, en el sentido de religar al hombre con algo más grande, su filosofía se apoya también en el mundo de los ancestros. El dice que no estamos separados de nuestros antepasados, que continúan en relación con nosotros a través de hilos espirituales. Así todo lo no resuelto por ellos cuando estaban vivos o sus actos destructivos, deben ser expiados por los descendientes. De la misma manera sus obras buenas, son recibidas como bendiciones. También dice que nosotros somos la clave para la salvación de nuestros ancestros y que en el proceso nos salvamos nosotros. Un pensamiento muy similar al del método de las Constelaciones Familiares.

Sus seguidores o quienes participamos de su filosofía, tenemos un altar de antepasados, similar al Butsudan o Mitamaya budista, el cual se llama Shibikyu. Allí ademas de realizar oraciones y hablar con ellos, les ofrecemos alimentos y bebida. Me gusta decir que el altar es como la pista de aterrizaje en un aeropuerto, indica al piloto de un avión por donde ir. Del mismo modo, con el Shibikyu, los antepasados vienen, están, reciben, escuchan y luego se marchan. Cuando les ofrecemos alimento, ellos toman el espíritu de ese alimento, el cual se encuentra en su sabor. Por eso, siempre después de haber dejado un alimento unos minutos en el altar, el sabor se ha transformado.


Mokichi Okada en unas de sus revelaciones recibió su nombre espiritual, Meishu Sama, el cual significa, el Señor de la Luz. Algunos estudiosos de las religiones japonesas le dicen, La luz del Oriente.

En Argentina y en muchos otros lugares del mundo, además del Japón, podemos encontrar su filosofía a través de dos Fundaciones que se llaman: MOA (Asociación Mokichi Okada) y JOHREI CENTER.


Desde hace 24 años que practico la filosofía de Mokichi Okada (Meishu Sama), mi vida ha sido transformada, además de mi propio análisis personal, de muchas formas. Recibir Johrei es un bálsamo para el alma, transmitirlo a otros, igual, además de ver la transformación de los rostros de quienes lo reciben y si eso se hace todas las semanas, también es posible observar como esas personas mejoran su vida anímica y material (económica). Realizar arreglos florales y poner uno en cada ambiente de la casa, crea una atmósfera de paz y alegría, las flores tienen esa magia, nos alegran. Consumir alimentos de agricultura natural, mantiene nuestro cuerpo vital y fuerte. Como siempre digo, no me creas, puedes probarlo y saber de que va...


Jorge Fabian Berraondo

Lic. en Psicología UNC

Master en Psicología Sistémica

Posgrado en Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana Constelaciones Familiares

Instagram:@constelacionesfamiliaresbj



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